Precios claros. Sin letras chiquitas.
Precio de fundadores: los primeros 50 médicos conservan este precio de por vida
Termina cada consulta con la nota escrita y la receta lista. Tu agenda se llena sola. Y tus expedientes solo los abres tú.
Sin tarjeta · Sin instalación · Listo en 2 minutos
Cumple NOM-004 y NOM-024 · Hecho en México
Tus recetas pueden llevar los emblemas de tu institución
UNAM · IPN · CONACEM y 10 más
Sin funciones de relleno, sin compromisos forzosos. Solo lo que hace tu práctica más ágil desde el primer día.
Compartes tu enlace o QR de reservas y tus pacientes eligen día y hora entre tus espacios libres, sin llamarte y sin pagar comisiones a directorios. Cada cita reservada te llega con una notificación al celular.
La generas desde la consulta activa. En segundos tienes un archivo listo para imprimir, mandar por WhatsApp o compartir por correo. No tienes que copiar nada a mano ni abrir otro programa.
Registras cada consulta en formato PSOAP y el sistema lleva el historial completo. Cuando el paciente vuelve, ves todo lo anterior de un vistazo. Las alergias aparecen marcadas antes de que empieces a prescribir.
Capturas resultados de estudios y ves la evolución de cualquier parámetro en el tiempo: glucosa, creatinina, perfil lipídico. Cuando decidas moverte a otra herramienta, tus expedientes se van contigo, completos.
Construimos solo lo indispensable. Si un médico independiente no lo usa a diario, no está en el sistema.
Compartes tu enlace o QR de reservas y tus pacientes eligen día y hora entre tus espacios realmente libres — sin crear cuenta y sin pagar directorios ni comisiones. Un día antes, el sistema les recuerda por correo con un botón para confirmar o cancelar; si cancelan, el espacio se libera al instante y te llega el aviso al celular. Cada inasistencia evitada vale más que la mensualidad.


Llenas la nota PSOAP, los signos vitales y el diagnóstico sin saltar entre ventanas. Tensión arterial, peso, glucosa: todo queda en el mismo expediente que firmas al final de la consulta.


El IMC se calcula solo con el peso y la talla que ya registraste, y la receta sale en PDF con tu logo, tus datos profesionales y — si quieres — el sello de las instituciones que te respaldan: UNAM, IPN, CONACEM y más. La mandas por WhatsApp o la imprimes, según como trabajes.

Empieza a escribir el nombre del medicamento o la enfermedad y el sistema lo completa. Incluye el catálogo CIE-10. El expediente queda correcto sin tener que abrir otra pestaña.


Al abrir ClinBase ves cuántos pacientes tienes, cuántas consultas llevas en el mes y si vas arriba o abajo del mes anterior. Una gráfica muestra tus consultas de las últimas 8 semanas y los diagnósticos que más atiendes. Todo se calcula solo, con lo que ya registras en cada consulta.


Empezar en ClinBase no significa empezar de cero. Trae tus expedientes en minutos, no en semanas de captura.
Sin plantillas ni acomodar columnas: la IA entiende tu archivo — o el export de tu sistema anterior — y tú solo confirmas. Cientos de pacientes en un par de minutos.
Toma una foto a la carátula del expediente y la IA la convierte en el registro del paciente: ficha, antecedentes y hasta sus consultas previas. El original queda guardado como documento.
¿Muchos expedientes u otro software? Mándanos tu archivo o tus fotos y nuestro equipo deja tu consultorio listo. Sin costo y sin compromiso.
Con ClinBase cada consulta queda firmada, bloqueada y en cumplimiento de la NOM-004 y la NOM-024 desde el primer día. Sin configurar nada.
ClinBase se instala como acceso directo en tu iPhone o Android, en menos de un minuto y sin descargas. Para entrar se necesita tu cuenta de Google o un enlace de acceso enviado a tu correo: si tu celular termina en otras manos, tus expedientes permanecen cerrados.
Tus datos están en servidores con respaldo automático en la nube. El acceso es solo tuyo, con tu cuenta de Google o el enlace que llega a tu correo. El equipo de ClinBase no puede abrir tus expedientes aunque quisiera.
Cada consulta se firma digitalmente y queda bloqueada a nivel de base de datos. Una bitácora de auditoría registra quién hizo qué y cuándo, y los datos usan los catálogos oficiales de la DGIS (CURP, CIE-10, INEGI, Cuadro Básico) y el expediente se exporta en HL7 CDA. Si alguna autoridad sanitaria te pide documentación, ya está en el formato que exige la ley.
Exporta tu base completa de pacientes a Excel con un clic, cuando quieras. Un respaldo en tus propias manos que no depende de ninguna plataforma. Tus historiales siguen siendo tuyos sin importar lo que pase.
Infraestructura robusta de clase mundial. La seguridad se adapta a tu forma de trabajar — no al revés.
Precio de fundadores: los primeros 50 médicos conservan este precio de por vida
Tu consultorio digital completo con tus primeros 50 pacientes. Sin tarjeta y sin fecha de expiración.
Tu consultorio en piloto automático: los pacientes se agendan solos, el sistema recuerda y confirma por ti. Cuesta menos que una sola consulta al mes.
Te llevamos directo a crear tu cuenta con ese correo — sin contraseñas ni tarjeta. Tu primera semana es Premium completo; si no contratas, tu cuenta pasa sola al plan gratuito — sin cargos posibles.
Solo tú tienes acceso a tus expedientes — y los descargas completos cuando quieras, en el plan que estés.
No nació en una oficina de tecnología. Nació cuando la doctora de mi familia buscaba un expediente clínico para dejar de llevar sus consultas a mano. Compró un programa hecho en Excel y no le funcionó: complicado, lento, pensado para todo menos para su consulta. Y los sistemas por suscripción que cotizó la convencían menos: le advertían que, si dejaba de pagar, sus expedientes quedarían atrapados dentro, sin forma de exportarlos.
Así que se lo construí yo, y se lo regalé — hasta hoy conserva su licencia vitalicia. Durante meses lo pulimos dentro de su consultorio: su asistente probaba cada pantalla en consultas reales y me decía qué se entendía y qué había que cambiar. Cuando la doctora me dijo que era mejor que el programa que había comprado, entendí que otros médicos necesitaban lo mismo.
Por eso ClinBase solo tiene lo que un consultorio usa a diario, y por eso tus expedientes son exportables siempre — pagues o no pagues. Cada función existe porque una médica en ejercicio la pidió, y esa fue su primera condición.